1. Veamos si nuestro router está colocado en un lugar que sea más propicio para su disipación de calor. Si se coloca en una mala posición, el enrutador tendrá fallas de Internet debido a una mala disipación de calor después de funcionar durante un período de tiempo, ¡o incluso sin conexión frecuente! Entonces, en caso de desconexión frecuente del enrutador, debemos averiguar si el enrutador está caliente o no. Si se sobrecalienta, será mejor que lo apaguemos un rato para que se enfríe y luego cambiemos a un lugar mejor ventilado.
2. Veamos si hay más de un dispositivo en el dispositivo que conecta nuestra ruta que tiene habilitado el servicio DHCP. Si es así, fácilmente se producirá confusión en la dirección IP, por lo que no sorprende que Internet esté desconectado. En este momento, sólo necesitamos conservar un dispositivo para habilitar el servicio DHCP y el resto se apagará.
3. Vea si el cable entre el gato y el enrutador no es lo suficientemente fuerte. Si lo encuentras, puedes plantearte cambiar el cable o introducirlo bien para asegurar un buen contacto.
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